El Ayuntamiento homenajea Juan Pedro Alumbreros con una placa conmemorativa en la calle que lleva su nombre

El Ayuntamiento homenajea Juan Pedro Alumbreros con una placa conmemorativa en la calle que lleva su nombre

El Alcalde Alberto González, ha descubierto una placa conmemorativa en homenaje a Juan Pedro Alumbreros, vecino de la localidad, fallecido en 2016. En el acto ha estado acompañado por familiares del mismo, miembros de la corporación y representantes del tejido asociativo cultural, social y empresarial de Villarrobledo.

La placa está situada en la antigua calle Claudio, hoy denominada calle de Juan Pedro Alumbreros, esquina con San Ildefonso. Tanto esta placa homenaje, como las dos que dan nombre a la calle, han sido donadas de manera desinteresada por la empresa Visever.

Alberto González ha detallado que conoció a Juan Pedro Alumbreros hace cerca de 20 años, en el local de la comparsa Anthrax, y que este era un día de emoción, en primer lugar para la familia pero también para toda la ciudad.

Ha señalado que cuando en pleno se propuso denominar una calle con el nombre de Juan Pedro Alumbreros, el acuerdo fue unánime de toda la Corporación, decidiendo que fuese la calle donde ejerció su trabajo durante muchos años, indicando que con este acto lo que se hacía era un reconocimiento más a los que ya se le han hecho, “para que lo tengamos siempre presente en nuestra mente y en nuestros corazones, para que no se olvide a la buena persona, comprometida con nuestra ciudad, haciendo así un homenaje a la gente de bien, que colabora siempre que se le pide”.

Para Alberto González, esta calle merecía tener a partir de ahora este nombre, y considera que la propuesta que se hizo en su día fue acertada, agradeciendo a la Asociación de Vecinos del Barrio Cruz de Piedra y a la familia “por ayudarnos a hacer las cosas bien. Es una muestra de cariño hacia Juan Pedro Alumbreros, por lo mucho que ha dado a Villarrobledo, y lo mucho que va a seguir dando, porque los valores de Juan Pedro son lo que tenemos que poner hoy de manifiesto en este pequeño acto, cargado de cariño e intensidad”.

Rosa Ortega, viuda de Juan Pedro Alumbreros, ha agradecido en su nombre y en el de sus hijas, a la Asociación de Vecinos del Barrio Cruz de Piedra y al Ayuntamiento de Villarrobledo que aprobaran este reconocimiento, y que una calle de Villarrobledo lleve ahora el nombre de su marido.

Ha comentado que una de las cualidades más importantes de Juan Pedro Alumbreros era su generosidad, “porque era su forma de ser, y era generoso con su familia, sus amigos, con su trabajo, y en muchas facetas de su vida, y sobre todo con el pueblo, al que quería muchísimo, demostrándolo desde muy joven”.

Ha incidido en que una de las formas que Juan Pedro tuvo de ayudar a su pueblo fue con su implicación con las asociaciones de la localidad, colaborando con todo el mundo siempre que se lo pedían, “lo hacia con todos su medios, pero principalmente con su trabajo, siempre tenía tiempo para dedicárselo a la gente”.

Por último ha señalado que hay que recordar a Juan Pedro como una persona que vivió con orgullo ser de Villarrobledo, “y los que estáis hoy aquí seguro que compartir con nosotras la satisfacción de ver que una calle de Villarrobledo lleva ahora su nombre”.

Por su parte, Rosa Alumbreros Ortega, ha reiterado el agradecimiento de la familia por este reconocimiento a su padre, indicando que le consta que el Ayuntamiento ha colaborado en todo lo que en torno a este tema ha propuesto la Asociación de Vecinos del Barrio Cruz de Piedra,

Emocionada, ha señalado que hoy “mi padre, esté donde esté, celebra que una calle de su querido pueblo lleva su nombre, porque le gustaba pasear por su pueblo, charlar con su gente, ayudar a sus paisanos, divertirse con sus amigos, y vivir para su familia”.

Ha resaltado que su padre vivía orgulloso “de su origen, su pueblo y su gente, de sus Carnavales, y fuésemos donde fuésemos insistía con orgullo que él era de Villarrobledo, un pueblo de Albacete”.

Ha incidido en que la generosidad que su padre ha demostrado a lo largo de su vida “se ha traducido en muchísimas muestras de cariño que mi madre, mi hermana y yo hemos recibido en estos dos años y medio, de mucha gente de Villarrobledo, y que agradecemos enormemente. Gracias por seguir recordando a mi padre como era, una persona sencilla y buena, que nos enseñó sobre todo a sentirnos orgullosas por ser de Villarrobledo”.