Inauguración de la exposición del artista local Ángel Fernández “Mochy” en el Centro Cultural “La Asunción”

Inauguración de la exposición del artista local Ángel Fernández “Mochy” en el Centro Cultural “La Asunción”

Ayer por la tarde, el Diputado Provincial de Cultura, Alberto González inauguraba la exposición de pintura del artista villarrobledense, Ángel Fernández “Mochy”.

Ángel Fernández Richart nació en Villarrobledo (Albacete) en el año 1951. Desde muy pronto mostró una gran habilidad y sensibilidad hacia el arte y a los 8 años comenzó a recibir sus primeras clases de dibujo de la mano del escultor local Jesús Castellanos, discípulo del escultor valenciano Mariano Benlliure. Desde ese momento, Mochy no ha parado de formarse, aprender, de asistir a cursos, exposiciones o charlas de los que coger ideas y poder plasmar, de forma autodidacta, en sus obras.

El villarrobledense ha participado en las exposiciones organizadas por:

– El Excmo Ayuntamiento de Belmonte (2008)

– El Excmo Ayuntamiento de Villarrobledo (2009)

– Antigua Fábrica de Harina de Albacete (2011)

– El Corte Inglés de Albacete, a beneficio de la asociación Afibrovi (2012)

– En el restaurante “La Celestina” en Madrid

– Y más recientemente en el Centro Cultural de Santa Eulalia del Río, Ibiza, en julio de 2017.

También ha participado en varios certámenes de pintura en Tomelloso, Alicante, así como en distintas ediciones de la Bienal de Pintura Ciudad de Villarrobledo, obteniendo destacados resultados.

En su presentación Alberto González destaco de la obra de Mochy, su carácter experimental, como utiliza su pintura como medio de expresión, como puente para plasmar su interior, su imaginación, inquietudes y el mundo que le rodea.

Sus lienzos fijan un vínculo entre lo real y lo irreal. Los contrastes están presentes en sus cuadros donde se mezcla su locura, racional y controlada. La gran fuerza que presenta el color y la textura; él es un maestro del color que junto a la materia que incluye en sus cuadros aportan a la obra un valor connotativo. La gran evolución de su estilo: él recuerda su punto de partida, la pintura realista, y a partir de ahí, de forma casi fugaz, su pintura ha evolucionado y ha bebido de diferentes estilos como: el impresionismo y sus preocupaciones por la luz y la plasmar lo fugaz; el expresionismo figurativo más característico de Eduard Munch y su capacidad de expresar su interior a través de imágenes o del expresionismo abstracto de Jackson Pollock y su dripping; sin dejar de lado reminiscencias al cubismo y a la pintura matérica e informalista de Antonio Tápies o Miguel Barceló. Su pincelada potente y pastosa al igual que la mancha de color generada al arrastrar la espátula, capaz de estructurar el espacio, donde el pintor rompe de manera definitiva con la rutina de la norma.

Según Alberto González, Mochy, con el alma sensible de los artistas, recoge y modela tanto las sensaciones interiores como exteriores, creando esta sinfonía de formas y color que componen sus retratos, paisajes, bodegones y obras abstracta, que no dejará indiferente al espectador, al que se obliga a percibir con los cinco sentidos, ya que la obra de Ángel se huele, se toca, se ve, se saborea y se escucha.