Profesionales sanitarios de la Gerencia de Villarrobledo reciben formación sobre detección y atención a víctimas de violencia de género

Profesionales sanitarios de la Gerencia de Villarrobledo reciben formación sobre detección y atención a víctimas de violencia de género

9 mayo, 2018 Desactivado Por El Espectador

El Hospital General de Villarrobledo ha acogido esta mañana un curso sobre ‘Detección y Atención a Pacientes Víctimas de la Violencia de Género’ al que han asistido una veintena de profesionales sanitarios de la Gerencia. El objetivo de esta actividad docente ha sido lograr una mayor eficacia y calidad profesional en la prevención, abordaje y recuperación de las víctimas de violencia de género desde la perspectiva sanitaria,

Para ello se han aportado elementos básicos que favorecen la atención de las víctimas de la violencia de género en los centros sanitarios. Además, mediante casos prácticos, el alumnado ha ido analizando las variables sintomáticas de posibles casos de violencia de género: búsqueda de información, diseño de alternativas y propuestas de solución.

Esta acción formativa, de cinco horas de duración, ha sido promovida por el Gobierno de Castilla-La Mancha, gestionada por el SESCAM y avalada por el Instituto de la Mujer en la región y por la Asociación Mujeres Opañel. A la apertura de este curso asistieron Mercedes Márquez, directora provincial del Instituto de la Mujer; y Rosario Herrera, concejala de Sanidad del Ayuntamiento de Villarrobledo. Mercedes Márquez ha recordado que estas sesiones sirven para “proporcionar instrumentos a las profesionales del ámbito sanitario para que puedan intervenir directamente con las mujeres y puedan derivarlas a los recursos especializados que en el caso de Castilla-La Mancha son los Centros de la Mujer”.

En la región existen 84 Centros de la Mujer, especializados en igualdad, y, sobre todo, en atención a las víctimas de la violencia de género. En la provincia de Albacete trabajan 14 Centros de la Mujer y cuatro recursos de acogida (áreas psicológica, laboral, jurídica y social). “Somos conscientes de que en una primera instancia el personal sanitario es capaz de detectar el problema gracias a la confianza que las pacientes tienen con sus médicos y enfermeras de los centros de salud. Por eso el Gobierno de Castilla-La Mancha sigue empeñado en dar
calidad a nuestros pacientes. Para ello se realiza un trabajo transversal que vamos a seguir haciendo”, ha explicado la directora provincial del Instituto de la Mujer.

Por su parte, Rosario Herrera ha calificado de “importantísimo” este tipo de jornadas en la “lucha por erradicar esta lacra social”. “Lógicamente cuanta más formación tengan los profesionales sanitarios, mejor podrán detectar el problema y más fácil será la puesta en marcha de todo el procedimiento y todos los trámites para dar la mejor acogida a las personas que lo necesitan”, ha subrayado Herrera.

La violencia contra las mujeres fue reconocida como problema de salud pública por la OMS
(Organización Mundial de la Salud) en el año 2006. Desde los servicios sanitarios se puede
desempeñar un papel crucial para ayudar a las mujeres que sufren violencia de género. El
personal sanitario está formado por figuras de referencia que generan respeto y confianza en
un espacio de confidencialidad. Además, está demostrado que las victimas acuden con frecuencia a los servicios sanitarios, en particular a Atención Primaria, Urgencias, Salud Mental y Ginecología y Obstetricia.

Plan Dignifica

La trabajadora social, Mari Cruz García, y la psicóloga, Mar Cañadas, han sido las ponentes de
un curso que se enmarca dentro de las actuaciones del Plan de Formación Continuada del
SESCAM para incrementar la calidad de los servicios sanitarios a través de una mayor
humanización de los mismos y de posicionar al paciente como eje del sistema sanitario, en la
línea que desde el Plan Dignifica se está desarrollando. Para aumentar el impacto formativo de estas sesiones se utiliza una metodología docente basada en el aprendizaje participativo, enfocando en la adquisición de habilidades, además de conocimientos.

“La metodología que proponemos intenta conseguir un balance adecuado entre la teoría y la
práctica”, explican las ponentes del curso. Para conseguirlo integran aspectos prácticos como
protocolos y líneas de actuación, a la vez que recuerdan los conceptos teóricos fundamentales.
Mari Cruz García y Mar Cañadas han dividido la sesión formativa en tres fases. Una primera de
conceptualización de la violencia de género en la que han hablado de la situación actual de
esta lacra, tipos de violencia, dinámicas y su incidencia en el mundo rural.
En la segunda fase se ha trabajado sobre casos prácticos y se ha puesto el acento en
repercusión que tiene la violencia en la salud física y psicológica de los menores y en la mujer
multifrecuentadora del Servicio de Atención Primaria. También se ha repasado la problemática específica de la mujer en el ámbito rural, ya que ésta, además de las barreras comunes, tiene
dificultades para acceder a los recursos debido a su dispersión y lejanía.
En la tercera fase se han enumerado una serie de recomendaciones y buenas prácticas sobre
cómo actuar ante una situación de crisis.

Por último, hay que recordar que el artículo uno de la ‘Declaración sobre la eliminación de la
violencia contra la mujer’ de las Naciones Unidas considera que la violencia contra la mujer es:
“Todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener
como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para las mujeres, inclusive las
amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto si se producen
en la vida pública o privada”.